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Energías renovables

Por qué los sponsors internacionales están rotando sus portafolios de renovables

26 de junio de 202611 min de lectura
Por qué los sponsors internacionales están rotando sus portafolios de renovables

Por qué los sponsors internacionales están rotando sus portafolios de renovables

En los últimos meses, varios de los grandes sponsors internacionales de energías renovables han vendido o reducido sus posiciones en Colombia y la región. A primera vista parece una señal de alarma; mirado de cerca, es otra cosa: capital que rota, activos que cambian de manos y una ventana de oportunidad para los jugadores locales y para quien sepa estructurar la transacción. Esta es una lectura, desde el M&A, de por qué los grandes están rotando portafolios.

Qué está pasando

Dos movimientos recientes ilustran la tendencia con nombre propio.

Statkraft, la energética estatal noruega, adquirió la española Enerfín en una operación firmada en 2023 y cerrada en 2024, que sumó alrededor de 1,5 GW de proyectos eólicos y solares y la posicionó entre los mayores generadores eólicos de España y Brasil. Apenas un año después, Statkraft anunció la desinversión de los activos de Enerfín en varios mercados —Canadá, Estados Unidos, Colombia, Australia y Chile— como parte de una estrategia de mayor foco y disciplina de capital. En Colombia, acordó vender Enerfín a Ecopetrol, incluyendo el equipo, ocho proyectos en desarrollo y la planta solar Portón del Sol de 130 MW.

Mainstream Renewable Power, controlada por la noruega Aker Horizons, vendió en abril de 2025 su portafolio colombiano de 675 MW a Celsia, del Grupo Argos. El paquete incluía tres proyectos solares (Andrómeda de 100 MW, Aries de 175 MW y Pólux de 100 MW) y dos eólicos (Neptuno y Sirius, de 150 MW cada uno). Con esa venta, Mainstream salió del mercado colombiano para concentrarse en sus mercados núcleo: Sudáfrica, Australia y Filipinas.

Idea claveCuando un gran sponsor vende un portafolio, no siempre huye: muchas veces está reciclando capital. La pregunta inteligente no es por qué se va, sino quién compra y por qué.

Por qué los sponsors internacionales rotan portafolios

Detrás de estas salidas hay razones estructurales, no necesariamente un juicio negativo sobre el país:

  • Disciplina de capital: en un entorno de tasas altas, el capital se vuelve más caro y más exigente. Los grandes grupos concentran recursos en sus mercados de mayor convicción y liberan los demás.
  • Foco estratégico: tras años de expansión, muchos sponsors recortan su huella geográfica para ganar profundidad donde tienen ventaja competitiva.
  • El ciclo natural del desarrollo: una parte del negocio renovable consiste en desarrollar proyectos, reducirles el riesgo y venderlos a quien los va a operar a largo plazo. Vender no es fracasar; muchas veces es el plan desde el principio.
  • Rotación de cartera: liberar capital de activos maduros o no estratégicos para redeplegarlo donde el retorno marginal es mayor.

No es retirada, es reciclaje de capital

El negocio de las renovables tiene una lógica de relevos. Un desarrollador especializado lleva un proyecto desde la idea hasta una etapa avanzada —permisos, conexión, contratos—, reduciendo el riesgo en cada paso. Llegado cierto punto, ese proyecto vale más en manos de un operador de largo plazo (una utility, un fondo de infraestructura, una compañía con balance para sostenerlo durante décadas) que en las del desarrollador original. La venta materializa el valor creado y libera capital para empezar de nuevo. Lejos de ser una señal de debilidad, es el funcionamiento normal —y saludable— de un mercado que madura.

Quién compra y por qué

El otro lado de la moneda es igual de revelador: quienes compran son, cada vez más, jugadores locales con visión de largo plazo.

Que Ecopetrol adquiera activos solares es coherente con su estrategia de transición energética y diversificación más allá de los hidrocarburos. Que Celsia (Grupo Argos) absorba un portafolio de 675 MW refuerza su posición como generador renovable con profundo conocimiento del mercado colombiano. Para estos compradores, los activos que los internacionales liberan son una vía rápida y eficiente de crecer: adquirir un portafolio desarrollado evita años de gestión de permisos y riesgo temprano.

Cada vez que un sponsor internacional sale, un jugador local con paciencia y conocimiento del terreno tiene la oportunidad de entrar mejor posicionado.

Ejecutivos cerrando un acuerdo de M&A en renovables

Qué significa para Colombia y para el M&A

Para el mercado, esta rotación tiene una consecuencia directa: hay flujo de operaciones. Activos que cambian de manos significan transacciones por estructurar, valorar y negociar. Es, precisamente, el tipo de actividad donde un asesor de M&A crea valor —para el que vende, maximizando el precio y las condiciones; para el que compra, asegurando una entrada inteligente y bien estructurada.

Para Colombia, la lectura de fondo es positiva: que actores con balance y vocación de permanencia —empresas locales y regionales— tomen el relevo de los activos renovables ancla la transición energética en manos comprometidas con el país a largo plazo.

Cómo se valora y estructura una transferencia de portafolio

Comprar o vender un portafolio de proyectos en desarrollo es distinto a transar una empresa operativa, y tiene sus propias complejidades:

  • Valorar etapas mixtas: un portafolio combina activos en operación (con flujo predecible) y proyectos en desarrollo (con valor sujeto a hitos por cumplir).
  • Estructurar pagos por hitos: parte del precio puede condicionarse al avance de permisos, conexión o cierre financiero de los proyectos en pipeline.
  • Due diligence técnica y regulatoria: el valor depende de la solidez de los permisos, la conexión a la red y los contratos.
  • Transferencia de equipo y conocimiento: en estas operaciones, el equipo que desarrolló los proyectos suele ser parte esencial del activo.

La oportunidad para inversionistas locales

Para empresarios, fondos y compañías de la región, este reacomodo abre una ventana concreta: acceder a proyectos de calidad, ya desarrollados o en etapa avanzada, que los grandes liberan por razones de cartera y no de calidad del activo. Quien tenga capital paciente, conocimiento local y la capacidad de estructurar bien la compra puede construir una posición sólida en renovables a un costo de entrada atractivo.

Documentos de due diligence de un portafolio de renovables

Cómo acompaña Selva

En Selva Investment Banking asesoramos operaciones de compra y venta de activos y portafolios de energía renovable, del lado del vendedor o del comprador. Valoramos portafolios de etapas mixtas, estructuramos pagos por hitos, conducimos la due diligence y negociamos las condiciones, defendiendo el valor en cada conversación. En un mercado donde los grandes rotan y los locales toman el relevo, tener un asesor que entienda tanto la ingeniería del proyecto como la del deal marca la diferencia.

Un patrón global, no solo colombiano

Lo que ocurre en Colombia es parte de una dinámica mundial. En el negocio de las renovables se ha consolidado un modelo de «desarrollar para vender»: desarrolladores especializados llevan los proyectos hasta una etapa avanzada y luego los transfieren a operadores de largo plazo, fondos de infraestructura o vehículos de rentas (yieldcos) que buscan flujos estables. Es un relevo natural en el que cada actor hace lo que mejor sabe: unos asumen el riesgo temprano del desarrollo, otros la operación de largo plazo. Las salidas de Statkraft y Mainstream en Colombia no son anomalías locales, sino la expresión de ese modelo y de un ciclo global de disciplina de capital en el que los grandes grupos están reordenando sus prioridades.

Qué mira un comprador de portafolio

Para quien evalúa adquirir un portafolio, la diligencia es decisiva. Lo central no es solo cuántos megavatios se compran, sino la calidad de lo que está detrás: la solidez de los permisos, la firmeza de la conexión a la red, la titularidad de los terrenos, el estado de los contratos de venta de energía y la madurez real del pipeline en desarrollo. A eso se suma el equipo: en estos negocios, el grupo humano que desarrolló los proyectos suele ser parte esencial del valor que se adquiere. Un buen comprador paga por activos de calidad bien diligenciados, no por promesas.

Qué debe preparar un vendedor

Del lado de quien vende, maximizar el valor exige preparación. Un cuarto de datos ordenado, permisos y contratos en regla, y una historia clara del portafolio son lo que permite conducir un proceso competitivo con varios interesados. Y un proceso competitivo, bien gestionado, es lo que mueve el precio: la diferencia entre negociar con un único comprador y poner a competir a varios se mide en valor. Preparar la venta con anticipación —no improvisarla cuando llega una oferta— es lo que permite vender desde la fuerza.

Parque solar en el paisaje colombiano

El papel del asesor en estas operaciones

En la compra o venta de un portafolio confluyen tres disciplinas: valorar correctamente activos de etapas mixtas, estructurar la transacción (incluidos pagos por hitos y garantías) y conducir un proceso de negociación que defienda los intereses del cliente. Un asesor con conocimiento técnico y financiero del sector aporta las tres, y suele pagarse a sí mismo con un mejor precio o una entrada mejor estructurada. En un mercado tan activo en transacciones como el actual, esa figura es más valiosa que nunca.

Qué significa para el talento y el conocimiento local

Un aspecto poco comentado de estas operaciones es el destino del conocimiento. Cuando un comprador local adquiere un portafolio que incluye al equipo que lo desarrolló —como ocurrió en la venta de Enerfín Colombia, que incluyó su personal—, ese talento y esa experiencia permanecen en el país y se integran a una compañía con vocación de largo plazo. En lugar de fugarse cuando el sponsor internacional se va, la capacidad de desarrollar y operar proyectos renovables se queda y se profundiza localmente. Para el ecosistema energético colombiano, esa transferencia de conocimiento es tan valiosa como los megavatios: construye capacidad propia para sostener la transición. Y para el inversionista local, adquirir equipo y proyectos a la vez acelera años de curva de aprendizaje.

En resumen

La rotación de portafolios de los grandes sponsors internacionales no es una señal de retirada, sino el funcionamiento de un mercado que madura: capital que se recicla y activos que pasan a manos de jugadores locales con vocación de largo plazo. Para Colombia, que actores como Ecopetrol o Celsia tomen el relevo ancla la transición energética en compañías comprometidas con el país. Para el inversionista, abre una ventana para acceder a proyectos de calidad a un costo de entrada atractivo. Y para el mercado, significa flujo de operaciones por estructurar, valorar y negociar. En un entorno así, contar con un asesor que entienda tanto la ingeniería del proyecto como la del deal es lo que convierte una transacción compleja en una buena decisión de capital.

Preguntas frecuentes

¿Por qué Statkraft y Mainstream están vendiendo sus activos en Colombia?

Por razones de estrategia y disciplina de capital más que por la calidad de los activos. En entornos de tasas altas, los grandes grupos concentran recursos en sus mercados de mayor convicción y liberan los demás. Además, desarrollar proyectos para luego venderlos a operadores de largo plazo es parte natural del negocio renovable.

¿Quién está comprando esos activos?

Jugadores locales con visión de largo plazo. Statkraft acordó vender Enerfín Colombia a Ecopetrol (incluida la planta solar Portón del Sol de 130 MW y ocho proyectos en desarrollo), y Mainstream vendió su portafolio de 675 MW a Celsia, del Grupo Argos.

¿Que los internacionales salgan es una mala señal para Colombia?

No necesariamente. Es el funcionamiento normal de un mercado que madura: capital que rota y activos que pasan a manos de actores locales comprometidos con el país a largo plazo. De hecho, ancla la transición energética en jugadores con vocación de permanencia.

¿En qué se diferencia valorar un portafolio en desarrollo de una empresa operativa?

Un portafolio combina activos en operación, con flujo predecible, y proyectos en desarrollo, cuyo valor depende de hitos por cumplir (permisos, conexión, cierre financiero). Esto suele estructurarse con pagos condicionados a hitos y exige una due diligence técnica y regulatoria cuidadosa.

¿Qué oportunidad abre esto para inversionistas locales?

Acceder a proyectos de calidad, ya desarrollados o en etapa avanzada, que los grandes liberan por razones de cartera y no por la calidad del activo. Con capital paciente, conocimiento local y una buena estructuración de compra, se puede construir una posición sólida en renovables a un costo de entrada atractivo.

Fuentes y referencias

Este contenido es informativo y de carácter general; no constituye asesoría financiera ni de inversión. Las operaciones mencionadas se basan en anuncios públicos de las compañías a la fecha de publicación.

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